viernes, 3 de mayo de 2019

Monti!

Mi dulce amor... Puedo jurar que nunca sentí el agua correr por mis pies y crecer desmesuradamente hasta hundirme en la espuma de la noche y los deseos más profundos que sin espinas crecen entre pétalos representando la comodidad. Me sumerjo en lo apacible de tus labios aún sabiendo que su esencia es revoltosa y dará la vuelta a mi mundo en un record de tiempo que no se pueda contar. Es amor lo más fuerte que puede recorrer mis venas, no es líquido, no tiene textura, sólo puedo sentir que pasa para bombear vida a mi corazón. Esto es como un despertar al infinito universo, la agudización de los sentidos y la materialización de todos los sueños. Eres la prueba de que los mitos son reales, los cuentos de hadas no describen suficiente las historias maravillosas que juntos podemos contar, podemos inventar más sentimientos, más universos, nombrar todas las estrellas, atraer todas las lunas; juntar las gotas de la lluvia en un encuentro perfecto con el sol y que el cielo se llene de arcoiris... Pero ni todo lo bello que se conoce en el universo, puede igualarse o expresar lo que tú haces nacer en mí.